Proponemos algunos libros (que iremos actualizando paulatinamente) que entendemos pueden ser de ayuda a las familias

Aunque entendemos que déficit de atención o el déficit de atención con hiperactividad están sobre diagnosticados, es importante diferenciar a los muchachos/as   que muestran dificultades 'reales' de quienes pueden tener rasgos similares por otras causas (desde la existencia de pautas inadecuadas de conducta a problemas orgánicos). Algunos de los libros como este que proponemos u otros que se reseñarán tienen una intención divulgadora.

Sabemos que no existen pautas mágicas en educación. A menudo, todo se resume en ensayo y error, pues aquellas estrategias que hoy son útiles, mañana resultan ineficaces. Sin embargo, es importante tener una 'hoja de ruta' que nos ayude a mantener en situaciones que no son siempre fáciles. 

 

Nuestro planteamiento siempre se basa en dos estrategias: sentido común y asumir que el truco de la educación consiste en adaptarnos al muchacho, no que él se adapte a nosotros (por decirlo de otro modo: hay niños que necesitan que se les agarre y hay niños que necesitan que se les empuje). Con ese sentido común, adaptación a las características y una buena dosis de paciencia suelen, en la mayor parte de los casos, lograrse cambios importantes

En no pocas ocasiones los problemas que muestra un niño (apatía, desgana o, incluso, agresividad) no guardan relación con lo que en principio puede parecer determinante -problemas de aprendizaje, hiperactividad o cualquier otra circunstancia) sino que puede venir originado por una depresión que no logra expresar.

 

En general, un adulto puede definir aquellas emociones que siente. Al niño, al ser 'novato' en esta sensación, a menudo no entiende lo que le pasa, haciendo que reaccione de un modo extraño. Comprender que puede tratarse de rasgos depresivos puede, también, permitir entenderlo y ayudarlo

El trastorno de espectro autista es, a nuestro entender, tanto un acierto como un cajón de sastre. Es un acierto porque los muchachos que lo manifiestan pueden tener rasgos que perfilan ciertas similitudes. Es un cajón de sastre porque no pocas veces nos encontramos con chicos/as que se definen con esta circunstancia de un modo erróneo, simplemente porque sus conductas o actitudes no 'encajan' en otro problema. De un modo sencillo, en este libro se plantean estrategias, definiciones y pautas que pueden ser de ayuda, pero, una vez más, adaptándonos a las características de cada niño

Aunque quizá definir a un niño como 'difícil' o 'intenso' no parezca muy ortodoxo, lo que propone en este libro el autor nos parece acertado. Se trata de niños que muestran unas características que, a menudo, lo encuadrarían dentro del TDAH sin que puedan incluirse plenamente como tales. Se definen como ‘difíciles' cuando manifiestan características como tono de voz alto, dificultad para hacer transiciones (pasar de una actividad a otra), perseverancia negativa (son 'machacones' cuando desean algo), tienen un nivel alto de actividad, etc.

 

En este enlace pueden definirse mejor estas características:
http://pedagogiadeunamama.blogspot.com/2017/03/los-rasgos-de-caracter-del-nino-dificil.html

Magnífico libro destinado a profesionales más que a padres (aunque la capacidad explicativa es excelente).

Permite comprender distintas dificultades con detalle, así como su rehabilitación.