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Si bien en este período tan duro nos estamos centrando en las dificultades que muestran las familias para la adaptación al encierro provocado por el COVID-19, nuestro trabajo habitual se centra en el apoyo y corrección de:
  • Valoraciones psicológicas y pedagógicas (que incluyen áreas intelectuales, pedagógicas, perceptivas y emocionales)
  • Trastorno por Déficit de Atención (con/sin hiperactividad)
  • Problemas emocionales y de conducta en la infancia y adolescencia
  • Aprendizaje y reeducación de la lectoescritura así como sus patologías (disgrafía, disortografía...) y del ámbito matemático y de razonamiento
  • Niños con necesidades educativas especiales
  • Comprensión lectora y sus dificultades
  • Apoyo y orientación familiar.
  • En general, todos aquellos ámbitos que afectan a la familia y su entorno, con derivación a otros profesionales (neurólogos, psiquiatras, profesores de apoyo...) si la familia o el problema así lo exigen.
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Para poder realizar nuestro trabajo nos resulta imprescindible el contacto con la familia, la comunicación constante que nos describe los avances, retrocesos o estancamientos que se puedan producir.

A lo largo de estos años hemos visto a muchos muchachos con enormes dificultades conductuales o de aprendizaje o conductuales que, en su vida adulta, se mostraron responsables y resolutivos ante los problemas.

No siempre fue nuestro trabajo y, a menudo, tampoco el esfuerzo familiar el que obró ese cambio sino la madurez del muchacho, que le permitió afrontar los problemas de un modo diferente.

Sin embargo, esa madurez debe alcanzarse realizando un trabajo conjunto (familia, profesional, niño/a) que evite prolongar sus dificultades y, sobre todo, que se enquisten en su vida adulta
Sobre el Coronavirus
En estos momentos complicados, cuando un virus trastocó los planes y esperanzas de muchas familias, queremos exponer nuestra dispoción a ayudar en la medida de nuestras posibilidades a sobrellevar esta situación. Sabemos que se superarán estos momentos, pero no debemos hacerlo sin haber aprendido nada de ello. 

Pero hasta entonces, hasta que se superen estas dificultades, toca luchar. Por ello debemos:

​- organizar rutinas
- empezar a planificar el futuro
- estimular nuestra cabeza. Al contrario que una pila, el cerebro se 'gasta' más cuanto menos se utiliza. Leer, llevar a cabo un diario, realizar juegos u otras actividades que nos permitan mantener la cabeza activa, etc. va a ser básico para que esta situación no haga más daño que el propio virus
- planifiquemos el futuro, organicemos objetivos, establezcamos metas de cara a un tiempo que regresará

Porque habrá, sin duda, un día después
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